miércoles, 15 de marzo de 2017

"Pregúntate a ti mismo acerca de tus sueños, conviértete en el tema principal de tu vida que ha sido siempre suprimida, ¿Qué es lo que tu sueñas?"
 No More Dream- BTS


Me llamo Karla Vianey Vargas Albarrán, 18 años, vivo en Toluca y tengo una familia aparentemente estable, desde que soy pequeña he amado el arte con todo mi ser, solía hacer obras de teatro recortando personajes de libros y pegándolos en los bate lenguas de mi madre, recuerdo pasar todo el día pensando en  nuevas historias teniéndome en todas ellas como protagonista, aprendí a una edad muy temprana a leer y escribir por lo tanto no me representaba algún problema ¿Qué estaba sola la mayor parte del día en mi casa? Sí, lo estaba pero yo era feliz de esa manera, mis historias, dibujos y computadora era todo lo necesario para mantenerme con una sonrisa en el rostro.
Recuerdo mi primera obra de teatro, fue en el centro de la ciudad y fui con mi hermano y mi madre, pienso en los actores saliendo al escenario y el gran, viejo telón rojo, los aplausos de la gente y a pesar de que al terminar pedí ir a conocer a los actores mi madre salió presurosa del recinto pues ya se había aburrido.
Los museos también se convirtieron en parte importante de mi vida junto con los libros, mi padre siempre acató las ordenes de mis maestras de ver documentales en la televisión, ir conmigo a galerías y dejarme leer cuanto libro tuviera al alcance, en mi casa habían demasiados libros de cualquier tema y fue por ello que la lectura formó parte importante de mi vida desde entonces, siempre queriendo saber más, ver los documentales también.
Entonces llegó la elección de la carrera, a pesar de tener mis gustos en claro no tenía realmente una idea de que estudiar, el apoyo de mis padres siempre fue económico más hasta la fecha no logré verlos como un apoyo en mi vida, personas a quienes pudiera confiarles mis gustos o mis pensamientos y es por ello que poco a poco comencé a verlos como una clase de obstáculo, en el sentido de que parecían tener la mente tan cerrada a lo que su hija se estaba convirtiendo que jamás me escucharon realmente buscando a que siguiera los pasos que estaban decidiendo para mí. Tuvimos varias peleas, se llegó al punto en que solo parecían meros conocidos (digo, ni siquiera cuando gané mis dos premios a mejor cuento en la secundaria se presentaron, o a los concursos varios… o a mis festivales) Y así fue como terminamos en este estado, en la negación ante la carrera que descubrí que era para mí, creí que las artes, a quienes amaba desde niña serían mi vocación pero todo eso fue terminantemente prohibido por ellos, pensé en todas las cosas que me estaba perdiendo por su culpa y justo ahora tal vez siento rencor sin embargo también pienso que pudo haber sido mi error, por no ser más insistente, por no luchar a pesar de todo, por tener miedo y solo bajar la cabeza en sumisión ante los deseos de alguien más.

Justo ahora no estoy  apresada en los deseos de alguien más fingiendo que soy alguna clase de marioneta a su disposición, tal vez por ahora este bien y me trate de convencer… pero sé que en algún momento podría explotar, no lo sé, el kpop fue como una clase de salida, dicen en sus letras mucho de lo que siento y pienso, a lo mejor me siento mejor proyectándome en ellos, sintiéndome orgullosa de que hay personas que realmente si están luchando por sus sueños.